EL ASTRONOMO FISICO: CARL SAGAN FUMÓ MUCHA CANNABIS JUNTO CON EL PSIQUIATRA LESTER GRINSPOON

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El interés del Dr. Lester Grinspoon en la marihuana se remonta a 1967, el año en que decidió investigar el tema lo suficiente como para convencer a su mejor amigo –que resulta que era Carl Sagan– y a unos cuantos asociados de que dejaran de fumarla. Aunque el astrónomo de renombre internacional nunca hizo público su uso del cannabis, Sagan, escritor superventas y presentador de “Cosmos”, lo fumaba en privado con frecuencia, y animaba a su estirado compañero Lester a que se uniera a él.

Por el contrario, el Dr. Grinspoon empezó a visitar la biblioteca de la Escuela de Medicina de Harvard, dispuesto a pasar todo el tiempo que fuera necesario reuniendo argumentos bien documentados en contra de la hierba, con el fin de demostrar una base médica y científica para la prohibición de la planta. No obstante, en vez de los datos puros y duros que esperaba encontrar, Grinspoon tuvo una epifanía: al igual que a cualquier otro ciudadano de los Estados Unidos, le habían lavado el cerebro con respecto a la marihuana.

Cuatro años más tarde, a pesar de enfrentarse a la presión de Harvard para que no abordara el tema, Grinspoon publicó La marihuana reconsiderada (1971), donde se documentaban sus hallazgos. El libro, que fue superventas, describía entre otras cosas la campaña que el gobierno había llevado a cabo durante décadas para que la marihuana siguiera siendo ilegal a toda costa.

Además de una refutación científica e inapelable de los muchos mitos que entonces se daban por ciertos sobre el cannabis, el libro incluía un ensayo de un hombre de treinta y tantos años identificado como Mr. X. Escribiendo bajo un  seudónimo, Carl Sagan explicaba que su apoyo al fin de la prohibición de la marihuana no obedecía a razones únicamente políticas, sino también profundamente personales.

No me considero una persona religiosa en el sentido habitual, pero a veces existe un aspecto religioso cuando estoy flotando. La sensibilidad aumentada en todos los ámbitos me me provoca una sensación de comunidad con aquello que me rodea, tanto lo animado como lo inanimado. A veces me sobreviene una especie de percepción existencial de lo absurdo y veo con una terrible certeza las hipocresías y artificios tanto de mí mismo como de mis congéneres. Y, en otras ocasiones, se da un diferente sentido del absurdo, una percepción juguetona y fantasiosa. Ambos sentidos de lo absurdo pueden comunicarse, y algunas de las subidas más satisfactorias que he tenido lo han sido gracias al intercambio de charlas, percepciones y humor. El cannabis nos aporta una consciencia que entrenamos durante toda una vida para ignorar, olvidar y desterrar de nuestras mentes.

Sagan también alababa la marihuana como una herramienta para la expansión cerebral. Describió haber dado un significativo paso adelante en comprender “los orígenes y faltas de validez del racismo en términos de curvas de distribución gaussianas” cuando “me estaba duchando con mi esposa mientras estaba colocado”. También defendía con vigor la validez de esas epifanías provocadas por la hierba:

Existe un mito en torno a esos colocones: el usuario tiene la ilusión de un mayor entendimiento, pero que no aguanta un escrutinio a la mañana siguiente. Estoy convencido de que esto es un error, y que las devastadoras comprensiones que se alcanzan durante una subida son entendimientos reales; el principal problema consiste en poner estos entendimientos en una forma aceptable para el yo, bastante diferente, que somos cuando al día siguiente se han disipado los efectos. Una parte del trabajo más duro que yo haya hecho nunca ha sido escribir o grabar en cinta esas comprensiones. El problema es que diez ideas o imágenes aún más interesantes han de perderse durante el proceso de registrar una.

Hacia el final de su vida, Sagan, sin desvelar su propio uso, empezó a abogar por la marihuana medicinal. Tres años después de la muerte de Sagan, el Dr. Grinspoon decidió de forma póstuma revelar la identidad de Mr. X en entrevistas concedidas a William Poundstone para su libro Carl Sagan: Una vida en el cosmos (1999). La decisión de Grinspoon se basó en el deseo que el renombrado científico expresó a menudo de contribuir al fin de la prohibición de la marihuana.

Grinspoon, por su parte, ha dedicado en buena medida su vida y su trabajo como físico, profesor, escritor, defensor y activista a investigar las asombrosas propiedades médicas del cannabis, y a luchar por la clase de legalización de la marihuana que está actualmente teniendo lugar en Colorado y Washington. Grinspoon habló conmigo desde su domicilio en Massachussets.

 ¿Recuerda usted la primera vez que vio a Carl Sagan?

Grinspoon: Claro que lo recuerdo. Yo tenía un profesor en la Escuela de Medicina de Harvard que vivía solo en una gran casa, con su propio chef. Aquel hombre era una especie de faro intelectual, participaba de forma muy activa en movimientos políticos liberales y progresistas. Y sus cenas de los viernes eran legendarias. Por lo general asistía un grupo de unas 30 personas, no sólo de la escuela de medicina sino de todos los distintos departamentos de Harvard.

En una de esas cenas, en 1965, nos pusimos a hablar de la guerra en Vietnam, que estaba empezando a ir a más. Bueno, todo el mundo en esa gran fiesta apoyaba la participación de EE.UU menos Carl Sagan y yo. Al poco rato, Carl y yo estábamos virtualmente acorralados en una esquina. Más tarde nos presentamos uno al otro y en muy poco tiempo nos hicimos íntimos amigos, una amistad que duró hasta el día de su fallecimiento. Yo fui el padrino en su boda.

Carl, por cierto, se mantuvo tremendamente activo en su oposición a la guerra. Es posible que no obtuviera un cargo en Harvard a causa de su franqueza.

¿Cuándo descubrió que fumaba hierba?

Mi esposa Betsy y yo fuimos a una fiesta con Carl no mucho después de que nos conociéramos, y pronto tuve claro que la marihuana era habitual en la vida social de su pequeño círculo en Cambridge.

Yo, como físico, veía aquello y me preocupaba mucho. Padecía de cierta especie de arrogancia que a veces sufren los físicos. Se supone que los doctores tienen automáticamente que ser expertos en drogas, así que me encontré a mí mismo repitiendo las cosas que el gobierno decía de la marihuana, diciéndole a ese maravilloso grupo de personas que me preocupaba el pernicioso efecto de la marihuana en su salud. Porque yo creía a ciegas que la hierba era una droga muy dañina.

Lo cierto es que tuve éxito logrando que dos o tres de ellos lo reconsideraran, al menos temporalmente. Pero cada vez que le decía lo mismo a Carl, él me enseñaba el porro y decía, “Oh, Lester, dale una calada, no te va a hacer ningún daño y te va a encantar”.

Se supone que los doctores tienen automáticamente que ser expertos en drogas, así que me encontré a mí mismo repitiendo las cosas que decía el gobierno… Pero cada vez que le decía lo mismo a Carl, él movía el porro delante de mí y replicaba, “Oh, Lester, dale una calada, no te va a hacer ningún daño y te va a encantar”.

¿Tenía él una base científica para pensar que la marihuana era relativamente segura?

No, él desconfiaba de manera instintiva de las afirmaciones del gobierno cuando las comparaba con sus propias observaciones.

¿Cuál fue su reacción cuando usted escribió un libro que demostraba que estaba en lo cierto?

Carl y yo solíamos revisar los manuscritos de cada uno antes de que se publicaran. Cuando leyó La marihuana reconsiderada, dijo, “Es un libro maravilloso, pero has cometido un gran error. En el último capítulo dices que la prohibición de la marihuana terminará en un plazo de diez años. Pero eso va a suceder dentro de dos. ¡No puede sobrevivir mucho más que eso!”

¿Estaba colocado cuando hizo esa predicción?

No lo creo [risas]. El caso es que durante un tiempo se mantuvo firme en cuanto a ese plazo de tiempo. Lo cierto es que hablamos de ello una vez, muchos años después, cuando yo empecé a temer que nunca vería la legalización durante el tiempo que me quedara de vida.

¿Cuánto tiempo tardó él en conseguir que usted mismo probara el cannabis?

A medida que investigaba y escribía sobre la marihuana, yo sabía que quería tener esa experiencia, pero también sabía que si el libro tenía éxito se me llamaría a comparecer ante comités y a testificar ante un jurado, y no quería comprometer mi posición. En otras palabras, no quería que esto se convirtiera en un estudio de caso único. Quería ser tan objetivo como me fuera posible. Así que esperé.

Entonces, como un año y medio después de que saliera el libro, tuve que testificar ante un comité del senado en Massachussets. Y uno de los senadores, cuya postura era claramente contraria a la mía, preguntó, “¿Alguna vez ha consumido marihuana usted mismo, Dr. Grinspoon?” A esto, sin haberlo planeado de antemano, contesté, “Senador, no tendré inconveniente en responderle siempre y cuando pueda decirme si, en caso de que la respuesta sea afirmativa, eso me convertiría en un testigo más o menos creíble”.

Bueno, el senador se levantó de su estrado, me señaló con dedo acusador y declaró, “Señor, está usted siendo impertinente”. A continuación se marchó hecho una furia. Yo me fui a casa y le dije a mi mujer, “Betsy, ha llegado el momento. Vamos a fumar”.

Desde la salida de La marihuana reconsiderada, la gente me ha preguntado, “Espere, ¿escribió usted un libro sobre la marihuana sin haberla probado nunca?” Y yo respondo, “Bueno, ¡también he escrito un libro sobre la esquizofrenia sin haberla probado!”

Esa misma noche fuimos a una fiesta y fumamos hasta que todos los del círculo, incluyendo a Carl, se quedaron groguis. Aparentemente estaban todos colocados, pero Betsy y yo no sentíamos nada. En ese punto empecé a sentir una gran ansiedad: ¿Podía haber escrito un libro sobre un gran placebo?

Cuando regresamos a casa no pude dormir. Betsy tuvo que recordarme que mi propia investigación revelaba que mucha gente no experimenta una subida la primera vez que fuma. Carl, en su ensayo como Mr. X, decía que había tenido que probarlo unas seis veces antes de experimentar un colocón.

Fuimos a una fiesta y fumamos hasta que todos los del círculo, incluyendo a Carl, se quedaron groguis. Aparentemente estaban todos colocados, pero Betsy y yo no sentíamos nada. En ese punto empecé a sentir una gran ansiedad: ¿podía haber escrito un libro sobre un gran placebo?

El fin de semana siguiente fumamos de nuevo, y siguió sin funcionar. Pero a la tercera vez, recuerdo que, después del porro, Betsy y yo nos estábamos de pie con otra pareja en la cocina comiendo una napolitana. ¿Sabes ese material viscoso que hay entre las capas? Empezó a deslizarse hacia delante y hacia atrás, amenazando con caerse al suelo. ¡Nos reímos muchísimo!

Betsy les preguntó, “¿Dónde habéis conseguido esta napolitana? Está buenísima. Nunca habíamos probado nada semejante”. Y cuando nos dijeron el nombre de la pastelería, ¡nos sorprendimos al descubrir que ya habíamos comido antes esas napolitanas!

Mientras tanto, en la cadena de música estaba sonando Sergeant Peppers Lonely Hearts Club Band, un disco que yo ya había oído muchas veces. Mi hijo David lo ponía y decía, “Papá, tienes que dejar de ser un carca y escuchar a los Beatles”. Pero yo no les veía el encanto. Hasta esa noche, bajo los efectos de la marihuana, no oí realmente a los Beatles por primera vez. Y fue como una implosión auditiva. No me lo podía creer.

¿Cómo era Sagan cuando estaba flotando?

Era la misma persona maravillosa, sólo que decididamente más relajada. Poseía un gran sentido del humor que aparecía de verdad en esos momentos. Le encantaba fumarse un porro antes de salir a cenar porque estimulaba su apetito. Y siempre era elocuente. Podía hablar de manera espontánea como ninguna otra persona a la que yo haya conocido. Siempre lo pasábamos bien cuando estábamos colocados, y teníamos unas conversaciones maravillosas. Fumar con Carl era muy estimulante.

También era el individuo más trabajador que jamás haya conocido. Cuando la gente trata de decir que la marihuana te vuelve menos productivo, o perezoso, o lo que sea, yo siempre pienso en él. En cierto sentido, siempre estaba trabajando, usando la marihuana como un estimulante para la creación. Sentía que tenía más ideas cuando estaba colocado, y también comprendía que tenías que reevaluarlas cuando ya no lo estabas. Le observé mucho empleando ese método.

Una vez, Carl y su esposa nos estaban visitando en Cape Cod. Yo me llevé a su hijo a pescar y Carl quiso quedarse atrás y caminar por la playa solitaria durante la marea baja. Bueno, pude ver desde la barca que estaba fumando y que después se ponía a grabar su voz con su nueva grabadora portátil. Y antes de aquello, acostumbraba a llevar siempre encima algo donde pudiera escribir notas. Cualquier cosa que le permitiera conservar las ideas que le llegaban estando colocado, para más adelante poder revisarlas.

Sagan conversa con dos empleados de los Centros para el Control de Enfermedades, 1988. (Foto vía Wikimedia Commons)

Que encontrara el cannabis tan útil para su trabajo fue una verdadera lección para mí. Con el tiempo aprendí a usarlo de la misma manera. En especial cuando he podido ponerle las manos encima a un material bueno.

Ocasionalmente solían enviarme marihuana como obsequio, de forma totalmente anónima, desde California. Algunas almas amables ponían una docena de porros o una bolsita de hierba en una pequeña caja de cartón, después la rellenaban con papel de periódico y le añadían una piedra para darle peso. Una noche, mi esposa y yo íbamos a encontrarnos con Carl y su esposa para cenar, y yo llevé un par de porros de una nueva variedad que había bautizado como sinsemilla. Bueno, a Carl le encantó.

Al final de la velada, Carl sabía que yo había llevado dos porros y sólo habíamos fumado uno, así que dijo, “Lester, detesto hacer esto, pero, ¿podría pedirte que me dieras el otro porro? Tengo que terminar de escribir un capítulo para mañana y me encantaría tenerlo”.

Naturalmente, se lo di. Ese fue el momento en que empecé a darme cuenta de que, además de sus posibilidades medicinales y recreativas, el cannabis puede ayudar a la gente a realzar ciertos potenciales humanos.

¿Era un secreto a voces que ustedes fumaran?

En absoluto. Éramos un grupo de gente muy pequeño. Carl nunca encendía uno a menos que conociera a todos los que estaban delante.

Por mucho que le gustara la marihuana, siempre le preocupó que la gente lo averiguara. Por ejemplo, uno de los primeros artículos que escribí sobre el tema apareció en New York Times Magazine, y en él decía algo como, “La gente tiene la impresión de que sólo los jóvenes hippies consumen marihuana, pero lo cierto es que la fuman muchas personas comunes e incluso fuera de lo común, incluso profesionales”. Después mencionaba a los médicos, los abogados, etc. Bueno, pues en esa lista añadí a los astrónomos. Y cuando eso se publicó, fue la única ocasión en que Carl mostró cualquier tipo de enfado hacia mí. Pensó que mencionar a los astrónomos le delataba, dada la amistad que teníamos.

En otra ocasión hicimos un viaje en barco al sur del Pacífico para ver el cometa Halley. Yo llevé a escondidas unos 30 gramos de marihuana, y lo pasamos maravillosamente. Carl se alojaba en el camarote superior, que contaba con un asiento reclinable donde nos podíamos sentar y hablar y comer, a veces durante horas, mientras veíamos las bellas formaciones de nubes sobre el Pacífico.

Cuando terminó el viaje aún nos quedaba un poco de marihuana. Yo no quería pasar la aduana con ella, así que le dije a Carl que iba a dejarla en una escalerilla que había visto con el rótulo “Sólo para el personal”, creyendo que así la podría disfrutar la tripulación del barco. Él me dijo que no lo hiciera, porque cabía la posibilidad de que averiguaran que habíamos sido nosotros, de modo que compactamos la bolsita con uno de esos antiguos ceniceros de cristal y la arrojamos por la borda.

No me gustó nada dejar que ese material valioso se fuera al fondo del mar, y no veía cómo nos hubieran podido descubrir, pero tenía que respetar las objeciones de Carl. Era muy importante no meterle en problemas. Estaba continuamente testificando ante la NASA y comités del Congreso. A decir verdad, ahora le echo muchísimo en falta no sólo por razones personales, sino porque estoy muy preocupado por el cambio climático global y pienso, “Chico, si Carl aún estuviera vivo se habría encargado de este problema. Podría haber contribuido mucho a concienciar a la gente de la tremenda amenaza a la que nos enfrentamos”.

¿Cómo eran los cogollos en los años 70 en comparación con lo que hay ahora?

Oh, bueno, lo que actualmente hay disponible… Nos hubiera encantado tenerlo entonces. A Carl le habría encantado especialmente la Dr. Grinspoon, la variedad que lleva mi nombre, porque es muy potente (un 25% de THC), justo la clase que a él le gustaba…

Yo podría hablar con nuestros amigos mutuos en la WAMMacerca de bautizar una variedad en su honor…

Creo que a él nada le habría gustado más.

Tras consultarlo con Valerie Corral, de la Wo/Men’s Alliance For Medical Marijuana en Santa Cruz, California, el revolucionario colectivo ofrecerá pronto una nueva variedad, Cosmos, llamada así en homenaje a Carl Sagan. Se trata de una variedad de sativa que propicia una intensa actividad cerebral y gran estimulación del apetito. Muy apropiado.

15 cosas acerca del cannabis y su relación con el ser humano

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-El Instituto Nacional del Cáncer financiado por el Gobierno de Estados Unidos, admite que el cannabis tiene valor médico, incluyendo sus capacidades de combate contra los tumores.

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos  cuenta con  un informe  publicado en su página web (actualizado el 28 de agosto 2015) que proclama varios beneficios médicos del cannabis y los cannabinoides, citando

numerosos estudios científicos que respaldan sus afirmaciones. Entre sus beneficios la capacidad para luchar contra los tumores, su eficacia como analgésico y su utilidad como un estimulante del apetito.

-El cannabis puede alterar los genes.

Un estudio publicado en el Journal of Biological Chemistry muestra que el THC – el compuesto psicoactivo principal que se encuentra en el cannabis – puede alterar los genes, que pueden ayudar a tratar una serie de condiciones como el cáncer y las enfermedades inflamatorias. El estudio fue financiado por los

EE.UU. Instituto Nacional deSalud.

-El cannabis tiene propiedades antibacterianas.

Estudios incluyendo éste financiados por la American Chemical Society y la Sociedad Americana de Farmacognosia, han demostrado que el cannabis, así como los tejidos creados a partir el cáñamo industrial, tiene capacidades antibacterianas, y realmente pueden luchar contra las bacterias mortales tales como MRSA (resistente a la meticilinaStaphylococcus aureus). Esto indica que la

ropa hecha de cáñamo en realidad puede salvar vidas.
-El cannabis puede reducir las tasas de mortalidad infantil

En un importante, pero ampliamente publicitado estudio examinó a miles de infantes, los que tenían marihuana en su sistema tenían casi la mitad de la tasa de mortalidad de los que no lo hicieron; 8.9 muertes por cada 1.000, frente a los 15,7. De los niños que tenían marihuana en su sistema y ninguna otra droga, la tasa de mortalidad era literalmente 0.

-El cáñamo es negativo en carbono.

Incluso cuando explicas su producción completa – desde la semilla hasta el producto – el cáñamo es del todo negativo de carbono. Esto significa que la producción de cáñamo no hace absolutamente ningún daño al medio ambiente, y de hecho puede ser beneficiosa para el mismo.

-Un aerosol médico hecho de cannabis es legal para las personas con esclerosis múltiple en 27 países.

Sativex, que está hecho en su totalidad de los cannabinoides derivados del cannabis, es legal en 27 países, y está pendiente de aprobación en numerosos otros. Canadá fue el primer país en aprobar este medicamento para su uso en

personas que sufren de esclerosis múltiple.
A pesar de la aprobación de este medicamento, la mayoría de los países que lo tienen aprobado también tienen fuertes sanciones penales para aquellos que lo

cultiven o tengan para su uso, incluso para uso médico, mostrando la constante y aparente hipocresía de la prohibición del cannabis.

img_0880-e1367590133576-El cannabis se compone de más de 400 diferentes compuestos.

El cannabis se compone de más de 400

compuestos individuales, más todos los cuales pueden dividirse y utilizarse en una variedad de condiciones médicas. Sin embargo, estos compuestos son más eficaces cuando se toman juntos, por lo que el consumo de cannabis tiene tal intenso valor médico.

-Legalizar el cannabis medicinal parece reducir las muertes de tránsito.

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Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Montana y de la Universidad de Colorado encontró que los estados que han legalizado el cannabis medicinal han visto una reducción significativa de las muertes totales de tráfico de vehiculos. Aquellos que están detrás del estudio afirman que la

reducción se debe a una reducción simultánea del consumo de alcohol, que es validado por el hecho de que los estados con cannabis medicinal han visto una gran reducción de loss accidentes relacionados con el alcohol. El estudio se ha

actualizado y publicado recientemente en la  Revista de Derecho y Economía.

-Sólo en el 2014, hubo más de 1.500 proyectos de ley relacionados con el cannabis presentados en todo Estados Unidos.

Sólo en 2014, hubo más de 1.500 proyectos de ley relacionados con el cannabis introducidos a nivel estatal y federal en los Estados Unidos, muy superior a la mayor cantidad introducida en un solo año. Aunque es difícil decir en este momento, es posible que el 2015 pueda marcar una introducción aún mayor de numero de propuestas de cannabis.

-El cuerpo humano produce sus propios endocannabinoides

El cuerpo humano está hecho para aceptar el cannabis como una sustancia terapéutica y medicinal. Como seres humanos, tenemos nuestro propio sistema endocannabinoide, así como los receptores; La principal razón del cannabis es que es tal útil como una medicina.
La leche materna, por ejemplo, contiene grandes cantidades de endocannabinoides producidos naturalmente, lo que ayuda a estimular el

apetito de los niños.

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-El aceite de cáñamo puede ser utilizado como combustible para automóviles

Aunque muchas personas son conscientes del uso del cáñamo para cosas como la

ropa y las cuerdas, una capacidad que a menudo se pasa por alto es la capacidad de la planta para ser procesada como un efectivo biocombustible, respetuoso con el medio ambiente. El aceite de cáñamo podría sustituir fácilmente a la mayoría de los productos derivados del petróleo, e incluso puede ser utilizado como combustible los vehículos.

-El cannabis aparece en la farmacopea de los EE.UU.

El cannabis fue utilizado como el ingrediente principal en una variedad de tinturas y brebajes prescritos por los médicos para una variedad de enfermedades a partir de 1850 y hasta 1942, cuando era parte de la Farmacopea de los EE.UU. Se fue retirado en 1942, a protesta de muchos médicos, incluyendo la Asociación Médica Americana.

C09_11025038-El cáñamo puede utilizarse para limpiar las tierras contaminadas por desastre nuclear

Un proceso denominado  fitorremediación se utiliza para las zonas afectadas por la inmensa contaminación nuclear

usando plantas para absorber las toxinas del suelo y del agua potable. El cáñamo se dice que es una de las plantas más eficaces para este proceso, y se ha utilizado para limpiar el suelo contaminado en todo el mundo y en lugares tales como Chernobyl.

-El cáñamo una vez se utilizó como moneda de curso legal en algunas partes de América del Norte

Desde el año 1600 al 1800, el cáñamo se consideró lo suficientemente valioso para permitirlo ser utilizado como moneda de curso legal en Pensilvania, Virginia y Maryland. Estos estados incluso tenían derecho a pagar sus impuestos federales con cáñamo.

-El cannabis es una sustancia antigua

La planta de cannabis no es nueva y tampoco su uso. Por ejemplo;  cannabis se han encontrado en tumbas chinas que se remonta a miles de años, y bongs o pipas de oro de más de 2.400 años se encontraron en Rusia. Yendo aún más atrás, se dice que el cannabis ha co-evolucionado con los humanos y que probablemente es la razón por lo que contiene un intenso valor médico para nuestra especie. Esto indicaría que la planta de cannabis no ha seguido a la mayoría, si no a nuestra existencia.

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El fotoperiodo en el cultivo interior de marihuana

El fotoperiodo en el cultivo interior de marihuana

¿Qué es el fotoperiodo?

En Biología, se denomina fotoperiodo a los tiempos relativos diarios de luz y oscuridad a los que los distintos organismos se ven sometidos. En Botánica, se entiende este concepto como una unidad de alternancia entre los periodos de luz y oscuridad cuya repetición provoca la floración de las plantas. Se entiende que cada planta tiene su fotoperiodo específico, normalmente determinado por el número de horas seguidas de oscuridad necesarias para iniciar la floración.

En el mundo vegetal, tanto la intensidad lumínica como las horas diarias de luz/oscuridad determinan las funciones biológicas de los organismos, como su germinación, crecimiento, floración y maduración. Así, el desarrollo de las plantas puede activarse o no dependiendo de las condiciones lumínicas, por lo que, por ejemplo, la mayoría de especies no florecerán jamás a no ser que tengan un número determinado de horas seguidas de oscuridad.

Día noche

Como es lógico, en la naturaleza este fotoperiodo viene determinado por la estación del año y el ciclo solar. Pero, ¿y en los cultivos de interior con luces artificiales? La respuesta, lógica también, es que en las instalaciones indoor es el cultivador quien decide el fotoperiodo que recibirán sus plantas, controlando de esta manera si éstas permanecen en fase vegetativa (crecimiento) o entran en floración.

El  fotoperiodo en cultivos de interior

Normalmente, si uno estudia un poco sobre el cultivo de marihuana en interior, rápidamente le queda una cosa clara. Si quiere mantener sus plantas en crecimiento, deberá proporcionarles un fotoperiodo de 18 horas de luz y 6 de oscuridad diarias (ambos periodos ininterrumpidos). Sin embargo, si lo que desea es florecerlas, el fotoperiodo deberá ser de 12 horas de luz y 12 de oscuridad al día, ininterrumpidos también.

Si damos sólo 6 horas de oscuridad, las plantas de marihuana crecerán siempre, pues sus noches son demasiado cortas como para inducirlas a floración. En cambio, cuando damos 12 horas de oscuridad seguidas nos aseguramos de que, sea cual sea la variedad (mientras no se trate de cepas de cannabis auto, por supuesto), ésta recibe la señal de florecer al tener ya periodos nocturnos suficientemente largos como para hacerlo.

cultivo indoor

Estos fotoperiodos standard sirven para que, independientemente de la variedad de marihuana que se cultive, ésta responda como debe, creciendo bajo el fotoperiodo vegetativo (18/6) y floreciendo al cambiarlo a floración (12/12). No obstante, los cultivadores más experimentados raras veces usan estos fotoperiodos, especialmente durante la floración. Esto se debe a que buscan el número de horas mínimo de oscuridad seguidas para que la planta inicie su floración. De esta manera, tienen mayor control sobre esta crucial fase para conseguir o bien mejores rendimientos o floraciones algo más cortas.

El fotoperiodo en el crecimiento del cannabis

Como hemos mencionado, en cultivos con luz artificial se usa un fotoperiodo vegetativo de 18 horas de luz y 6 de oscuridad diarias. Esto no significa que no podamos tener las plantas bajo otros fotoperiodos aptos también para el crecimiento, como podrían ser 16/8 o 20/4. A más horas de luz al día, más crecerán nuestras plantas.

Hay cultivadores que, en caso de tener prisa en que sus plantas crezcan, aumentarán el número de horas de luz diarias hasta incluso 24, sin periodo nocturno alguno. Por otra parte, si uno sencillamente quiere mantener genéticas y no le interesa que sus plantas crezcan demasiado, puede reducir el fotoperiodo a 16/8; sus plantas tendrán ocho horas menos de luz que las del primer cultivador, por lo que no crecerán tanto como las de éste. A más horas de luz, más fotosíntesis, más nutrientes consumidos…en definitiva, mayor crecimiento.

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Interrumpir el periodo nocturno es otro truco que usan los cultivadores de grandes plantas de marihuana en exterior. Como hemos visto en el post de cultivo exterior fuera de temporada , si sacamos plantas criadas bajo focos antes de Junio éstas se pondrán a florecer, pues las noches exteriores son todavía demasiado cortas. Bien, con lo que sabemos hasta ahora, imaginad lo siguiente: se mantiene una planta de marihuana feminizada en fase vegetativa durante todo el invierno en interior. Hacia Marzo, cuando las temperaturas nocturnas exteriores ascienden, se saca la planta al jardín exterior. Tenemos claro que esta planta, al tener noches cortas, florecerá. Pues bien, imaginemos que en Marzo las noches duran 12 horas; si iluminamos nuestras plantas durante un mínimo de 15 minutos en medio de su periodo nocturno, la planta entenderá que ha tenido dos periodos nocturnos de algo menos de 6 horas cada uno; ¿qué sucederá? Nuestra planta entenderá que se encuentra en fotoperiodo vegetativo y seguirá creciendo. Realizar más interrupciones (4-5) en el periodo nocturno asegurará que nuestra planta no florezca.

Si hacemos esto hasta Junio, nuestra planta ya no necesitará de estas interrupciones pues las noches serán suficientemente cortas para que siga creciendo durante el verano, desarrollándose ya como otra planta de cannabis cualquiera. ¿Que habremos conseguido? Nuestra planta habrá estado creciendo cerca de 9 meses antes de empezar a florecer, momento en el que se habrá convertido en un auténtico monstruo mucho mayor que si hubiéramos realizado un cultivo convencional, siempre y cuando la hayamos cuidado debidamente y le hayamos dado suficiente tierra para un espectacular crecimiento radicular.

El fotoperiodo en la floración de la marihuana

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Sabemos que todas las variedades de cannabis – ya sean Indicas, Sativas o híbridos – reaccionan floreciendo al fotoperiodo de 12/12. Aún así, hay Indicas que florecerán con noches de tan sólo 10 horas y días de 14 horas. ¿Qué sucederá si las ponemos bajo este fotoperiodo 14/10? Nuestras Indicas florecerán, y lo harán recibiendo dos horas más de luz al día, por lo que lo que producirán más y mayores flores.

Por otra parte, muchas variedades Sativa de zonas ecuatoriales florecen bien bajo 12/12, pero lo harán mejor con periodos nocturnos algo más largos, con noches de 13 y hasta 14 horas.

Si probamos esta técnica con híbridos de marihuana, observaremos lo siguiente: bajo fotoperiodos de 13 horas de luz y 11 de oscuridad, las plantas florecerán más abundantemente, pero puede que la maduración se alargue unos días. Si, por el contrario, usamos un fotoperiodo de 11 horas de luz y 13 de oscuridad, la floración será más corta, aunque la cosecha se verá ligeramente mermada. Es algo que cada cultivador puede decidir hacer o no dependiendo de sus necesidades y agenda.

Empezar con un fotoperiodo 12/12 y reducir las horas de luz a partir de la cuarta/quinta semana de floración (11/13 o incluso 10/14) es otra técnica usada comúnmente para acelerar la maduración de las flores, aunque no es recomendable hacerlo en caso de querer revegetar las plantas tras su floración.

Otro truco: en caso de tener problemas de altura en el cultivo interior y querer cultivar plantas con un stretch considerable, podemos hacer la prefloración con un fotoperiodo con menos horas de luz (11/13 por ejemplo), por lo que la planta crecerá menos durante la prefloración. Una vez estabilice su altura, cambiamos de nuevo a 12/12 para una mayor producción, incluso a 13/11 si no nos importa que la floración quizá se alargue unos pocos días.

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Como hemos visto, podemos jugar con el fotoperiodo de nuestras plantas para conseguir diversos objetivos como un mayor o menor crecimiento, ahorro de luz, reducción del tiempo de floración, incremento de la cosecha, mantenimiento de plantas en estado vegetativo, etc. Debemos tener en cuenta, de todas formas, que las plantas – al igual que nosotros – se rigen por los ritmos circadianos, el ciclo de días y noches de 24 horas. Usar fotoperiodos que no se adapten al ciclo de 24 horas no suele dar resultados óptimos.

Felices cultivos!

FUMAR VERSUS VAPORIZAR

VAPORIZADOR VS

Existen muchos métodos que podemos utilizar con el fin de beneficiarnos del cannabis, independientemente de si se consume, o no, con fines medicinales. Si

n embargo, en función de dicho objetivo, uno puede decantarse por un determinado método de consumo en lugar de otro.
Incluso hoy en día, fumar cannabis es una de las formas más conocidas de beneficiarse de las muchas propiedades de la planta. Se sigue considerando

una “opción estándar” válida o una forma de tratamiento médico de “urgencia”, sin embargo, en el caso de determinadas enfermedades, el hecho de que la sustancia se queme y se inhale resulta un tanto contraproducente. Por ejemplo, los enfermos de asma que quieren aliviar sus síntomas respiratorios pueden experimentar resultados opuestos por esta razón.

Se sabe que vaporizar es uno de los métodos más eficaces, y menos perjudicial para la salud, de consumir cannabis, y por lo tanto, es muy recomendable tanto para los pacientes como para los consumidores ocasionales.

Fumar

Fumar frente a Vaporizar 1

Al fumar cannabis, así como al fumar tabaco o cualquier otra sustancia, el consumidor medio no puede evitar los diferentes hidrocarburos aromáticos policíclicos, o HAPs, que se liberan en su organismo como resultado. Concretamente, el alquitrán y otras sustancias cancerígenas se en

cuentran entre las sustancias químicas que están más presentes en el humo resultante de la combustión. En el caso del cannabis, estas sustancias químicas no provienen de la planta en sí, sino que proceden del proceso de combustión. También pueden ser el resultado de la combustión de otros materiales distintos del cannabis, como por ejemplo del papel de fumar.
Tras realizar un análisis en profundidad del humo procedente del cannabis

quemado, los científicos han registrado más de un centenar de diferentes sustancias químicas liberadas, más del 80% de ellas no son cannabinoides. En otras palabras, más del 80% de los gases contenidos en el humo no tienen propiedades medicinales, ni psicoactivas. Por lo tanto, desde un punto de vista médico, este método dista mucho de ser óptimo. Por supuesto, cuando se busca un efecto de tipo recreativo, los cannabinoides liberados a través de la combustión son, generalmente, suficientes para alcanzar el estado

de intoxicación deseado. Pero incluso a este nivel, los efectos podrían aumentar mediante un método de consumo diferente, que se centre más en liberar los cannabinoides de manera eficiente, por no hablar de los problemas de salud relacionados con la inhalación de alquitrán, y de otras sustancias químicas tóxicas, sobre todo a largo plazo.
Cuando se produce la combustión del cannabis en un porro, en una pipa, o incluso en una pipa de agua, puede alcanzar una temperatura de más de

1000° C, a pesar de que el proceso de combustión comienza a unos 200° C. Algunas sustancias añadidas por el consumidor para facilitar el consumo (como el tabaco seco u otras hierbas secas) también puede contribuir a alcanzar esta temperatura tan elevada.

Vaporiz

ar

Fumar frente a Vaporizar 2La función de un vaporizador consiste en calentar los cannabinoides contenidos en la planta de cannabis a su temperatura de evaporación, para extraerlos por medio de la deshidratación. C

uando se compara con fumar cogoll

os de cannabis secos, un vaporizador es una opción mucho más saludable para todas las personas que quieren beneficiarse de las numerosas propiedades medicinales de la planta con total seguridad. En efecto, aunque muchas personas confunden la vaporización con un método, vagamente, diferente de la c

ombustión de la planta, no es el caso en absoluto. El cannabis comienza a vaporizar a 140° C, y en muchos dispositivos, la temperatura puede ajustarse según las preferencias del usuario, sin ni siquiera acercarse a la temperatura mínima requerida para la combustión. Los principios activos contenidos en el cannabis se liberan en forma de vapor, y tras un análisis previo, se ha demostrado que el 95% de este vapor consiste en cannabinoid

es. Por otra parte, sólo el 5% de este vapor contiene HAPs en pequeñas cantidades.
Se sabe que la temperatura “perfecta” para vaporizar el cannabis son 170° C. De todas for

mas, incluso en el caso de los vaporizadores que no permiten al consumidor realizar ajustes, la temperatura a la que funcionan debería facilitar una experiencia gratificante, sobre todo si se utilizan para fines medicinales.

¿Por q

ué deberías cambiarte a vaporizar?

Hay muchas razones por las que un creciente número de aficionados al cannabis cambian a vaporizar después de años fumando cannabis, de una manera u otra. Pero además de los evidentes beneficios para la salud mencionados a

nteriormente, hay un sinnúmero de razones por las que la vaporización puede ser beneficiosa para la calidad de la vida de uno.

  • Mejor que los productos comestibles

Vaporizar es uno de los métodos más saludables que existen para beneficiarse plenamente de todas las ventajas del cannabis. Incluso puede considerarse mejor que ingerirlo (es decir, a través de productos comestibles), ya que los efectos que proporcionan los cannabinoides son prácticamente inmediatos. Comer alimentos a base de cannabis es igualmente seguro, pero tarda mucho más tiempo en producir algún efecto en el consumidor.

  • Más efectos a partir de la misma cantidad

Vaporizar cannabis es mucho más eficaz que fumarlo. La combustión ocurre independientemente del estado del consumidor, lo que significa que los cannabinoides siguen siendo liberados en el aire siempre y cuando esté en combustión. Vaporizar también preserva los contenidos de THC mucho mejor que la combustión.

  • Un ambiente 100% libre de humo

Fumar tabaco o cannabis conlleva muchos otros aspectos, como los distintos tipos de restos (la ceniza, el olor), o las consideraciones puramente estéticas. Una vez que el cannabis ha sido totalmente vaporizado, te puedes deshacer, inmediatamente, de los restos deshidratados del cogollo, y no quedan cenizas. El olor del cannabis sigue estando presente, pero al desaparecer el parámetro del humo, resulta mucho menos invasivo y se disipa más rápido.

En resumen, no debería hacer falta pensárselo dos veces para pasar de fumar cannabis a vaporizar. Tanto en lo que respecta a la salud de los consumidores, como a sus finanzas o bienestar general, no parece haber una sola buena razón por la que NO hacerlo. recicla22

Crean una campaña con papelillos de marihuana animados para advertir sus riesgos al volante

Crean una campaña con papelillos de marihuana animados para advertir sus riesgos al volante

111 CAMPAÑA  420 29.05.2015 “La hierba lentifica tus reacciones, no fumes y conduzcas”, es lo que los organizadores de We Save Lives están difundiendo en EE.UU con un papel que, al girarlo, muestra dos autos chocando.

Más de 10 estados de EE.UU. han legalizado la marihuana con fines medicinales y recreativos en los últimos años. Por lo mismo “We Save Lives”, la organización líder en evitar accidentes a causa de drogas, creó una campaña que pretende concientizar a la población que consume el psicotrópico.A través de un papelillo para enrollar, hicieron una animación que se activa cuando el consumidor arma su cigarrillo de marihuana. Un par de autos se enfrentan a cierta distancia, pero cuando el papel gira, se produce un choque entre los vehículos. “La hierba lentifica tus reacciones, no fumes y conduzcas”, se lee en el papel, como eslogan de la campaña.Mashable animated GIFEl objetivo es que los usuarios entiendan que el psicotrópico puede ser recreativo, pero su consumo conlleva ciertos cuidados que involucran a otros, como por ejemplo, manejar un auto bajo sus efectos.Los “Weed Advisor Rolling Papers” se crearon con el fin de llamar la atención sobre este problema de seguridad que involucra personas manejando bajo los efectos de la marihuana, ya que según la Administración Nacional de Seguridad en la Ruta, el número de conductores que marcan positivo para THC subió desde un 8.6% a 12.6% en 2014.Más de 30 locales de marihuana han colaborado con la difusión de la campaña de los papelillos, ofreciéndolos a todos sus clientes y concientizando sobre los efectos de su consumo frente al volante.recicla

Cannabis y sexualidad

Cannabis y sexualidad

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El cannabis tiene una consolidada reputación como droga que mejora la sexualidad. Ha sido considerado como un afrodisíaco en buena parte del mundo y a lo largo de los siglos, por ejemplo, en la antigua literatura árabe, durante la edad media como droga de las brujas en los aquelarres y en la India asociado con la religión tántrica. Numerosos estudios de encuestas realizados en las últimas décadas por investigadores de diferentes países también han evidenciado el papel facilitador de la marihuana en las relaciones sexuales. 

Sin embargo, y a pesar de todas las evidencia acumuladas durante siglos, tanto científicas como culturales, hasta recientemente no se han desarrollado investigaciones experimentales que hayan estudiado el potencial afrodisíaco del cannabis. Se acaban de publicar, en forma de tesis doctoral, los primeros trabajos que relacionan el sistema endocannabinoide con la sexualidad humana, más concretamente con la sexualidad femenina, combinando medidas fisiológicas y subjetivas. La investigación sobre sexualidad masculina ha sido tradicionalmente más intensa que sobre la femenina, aunque tampoco existen estudios experimentales en hombres en este sentido. Los trabajos recién publicados suponen el inicio de una línea de investigación tan prometedora como interesante; esto es, entender el papel del sistema endocannabinoide en la conducta sexual humana. Estas investigaciones pueden encontrarse aquí.

tumblr_n1if6e5lkp1s4eppeo1_500Cannabis, ¿un afrodisiaco femenino?

Uno de los problemas que arrastraba la investigación pasada sobre drogas y sexualidad (ciencia denominada “farmacosexología”) era la falta de definiciones claras de

sexualidad. La respuesta sexual humana se compone de diferentes fases y es posible que el cannabis y los endocannabinoides actúen no en todo el ciclo de respuesta, sino en fases concretas. En necesario tener bien definidas las fases para poder encontrar resultados interpretables. Las investigaciones que se van a comentar se han centrado solamente en una fase específica de la respuesta sexual humana, la que se conoce como excitación sexual (sexual arousal, en inglés). La excitación sexual tiene dos componentes: la excitación sexual fisiológica (por ejemplo, en la mujer, la presencia de respuestas de hinchazón y lubricación genital) y la excitación sexual subjetiva (por ejemplo, la presencia de excitación y placer subjetivo, o el sentimiento de estar mentalmente caliente). Hay otras fases de la respuesta sexual humana, como el deseo y el orgasmo. Por el momento, las únicas investigaciones hasta la fecha en mujeres se han realizado sobre la fase de excitación sexual.En la tesis doctoral que estamos comentando aparecen tres trabajos en los que se ha evaluado la respuesta de excitación en mujeres a las que se les presenta material visual con contenido sexual y se mide su respuesta, tanto mediante el fotopletismógrafo como por medio de informes subjetivos basados en ítems que evalúan la respuesta de excitación. Y estas respuestas se ponen en relación con las fluctuaciones de los dos endocannabinoides principales a lo largo de todo el proceso de repuesta: anandamida y 2-AG.

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La anandamida y el 2-AG son los dos principales endocannabinoides. Están encargados de regular una amplia variedad de procesos fisiológicos, si bien se desconoce en gran medida su papel específico en dichas modulaciones. Hasta ahora no se habían medido concentraciones de endocannabinoides en humanos para tratar de entender si pueden tener un papel específico en la respuesta sexual humana.

Este estudio ha demostrado por primera vez que en la respuesta de excitación sexual en las mujeres está involucrado el sistema endocannabinoide. La sorpresa es la dirección de los resultados. Faltaría por hacer el experimento administrando cannabis en el laboratorio y observando la respuesta de excitación sexual. Antes de sacar conclusiones precipitadas de estos estudios, deberían replicarse para confirmar la dirección de los resultados. De ser correctos, el papel afrodisíaco de la marihuana quizás se debe a su acción sobre otras fases de la respuesta sexual femenina, quizás la de deseo sexual y/o la del orgasmo. En los estudios de encuestas, el cannabis se ha mostrado consistentemente como más afrodisíaco en mujeres que en hombres, luego líneas de investigación futuras deberán estudiar los efectos del cannabis y el papel del sistema endocannabinoide de manera diferencial en hombres y en mujeres, así como evaluar su modulación en las diferentes fases de la respuesta sexual.  Estaremos atentos a estudios futuros y, cómo no, los seguiremos explicando aquí.

*Extraído del número #207 de la revista Cáñamorecicla

Cannábis Vs Cancer

Cannábis Vs Cancer

Cáncer: ¿Los cannabinoides curan el cáncer?
por el Dr. Manuel Guzmán (profesor del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Complutense de Madrid, España)

Los cannabinoides, componentes activos del cannabis y sus derivados, ejercen efectos paliativos en pacientes con cáncer mediante la prevención de las náuseas, el vómito y el dolor y la estimulación del apetito. Además, estos compuestos inhiben el crecimiento de células tumorales en animales de laboratorio (ratones y ratas). Sin embargo, por el momento no hay evidencia sólida (refiriéndose a investigaciones con humanos), aunque en todo el mundo se estan llevando a cabo.
Más sobre la investigación, los cannabinoides y el cáncer en la página web del Cancer Reseach UK así como en la web del Natinal Cancer Institute of the US.
He aquí un resumen comentado de dicha información:
Prácticamente todas las investigaciones llevadas a cabo hasta ahora sobre cannabinoides y células cancerosas se han realizado utilizando células de cáncer cultivadas en el laboratorio o en modelos animales. Según muchos estudios científicos, diferentes cannabinoides ejercen una amplia gama de efectos inhibidores del crecimiento de las células cancerosas, incluyendo:
– Activación de la muerte celular, a través de un mecanismo llamado apoptosis.
– Supresión de la división celular.
– Inhibición de la formación de nuevos vasos sanguíneos en los tumores, un proceso denominado angiogénesis.
– Reducción de las posibilidades de que las células cancerosas metastaticen al resto del cuerpo, impidiendo que las células migren o invadan los tejidos vecinos.
– Aceleración de la “máquina de eliminación de residuos” interna celular (proceso conocido como autofagia), que puede conducir a la muerte celular.
Conclusión: Los cannabinoides son eficaces para el tratamiento de algunos tipos de cáncer en animales de laboratorio (ratones y ratas).
Hay todavía muchas preguntas sin respuesta sobre el uso potencial de los cannabinoides como medicamentos contra el cáncer, y es necesario y deseable que se lleven a cabo estudios clínicos (con humanos) exhaustivos y que para determinar cómo se pueden utilizar los cannabinoides, aparte por sus efectos paliativos, para el tratamiento de pacientes con cáncer.
Sobre el autor
El Dr. Manuel Guzmán es profesor del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Complutense de Madrid, España. Coordina el Grupo de Señalización por Cannabinoides de dicha universidad.

https://www.youtube.com/watch?v=GqUS-Tq6AbM  marihuana vs cancer  

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